mppu international

twitterfacebook

Punto de vista

Por: Néstor Ariñez (Cochabamba)

 

El 10 de octubre de 1982 fue un día inolvidable. Aunque yo sólo tenía 9 años y no comprendía la magnitud del hecho, lo recuerdo con claridad. En la histórica plaza San Francisco de la ciudad de La Paz miles de personas se dieron cita para proclamar al nuevo presidente Dr. Hernán Siles Suazo y al joven vicepresidente Jaime Paz Zamora. El general Guido Vildoso Calderón, que estaba a la cabeza de un gobierno de transición otorgaba el poder a la UDP (Unidad Democrática y Popular) que había ganado las elecciones 2 años antes, en uno de esos breves episodios de democracia que se había logrado.

Por mi mente sólo pasaba una idea fundamental: el retorno de mi padre del exilio. La victoria de la democracia, significaba para mí, en esos momentos, la reunificación de mi familia. Sin duda, muchas familias podrían volver a reunirse y con ello muchos derechos comenzarían a volver a respetarse, puesto que durante las dictaduras las acciones violentas, prepotentes y discrecionales atropellaron y pisotearon la dignidad de todo un pueblo.

Esa triste historia dio inicio en noviembre de 1964, cuando el general René Barrientos dio un golpe de Estado al entonces presidente Víctor Paz Estenssoro con lo que inauguraba un largo proceso dictatorial en Bolivia.

Han pasado ya 33 años de aquel emocionante y memorable octubre del 82. Son los 33 años de una democracia joven la cual es el espejo de un país que aún sueña con días mejores para sus habitantes. Veamos brevemente y muy someramente algunos aspectos relevantes de este período.

Estos años de democracia se han vivido intensamente. Los conflictos no han faltado, es más, son el pan de cada día en la vida de los bolivianos. De hecho, cuando no hay conflictos en mi país, comenzamos a sospechar que algo anda mal. Desde el 82, se ha ido generando una institucionalidad democrática, por la cual, el sistema partidario y las elecciones han sido siempre respetadas y apoyadas. Por otro lado, el resto de las instituciones democráticas, como la independencia de los poderes del Estado, o el respeto de la Corte Nacional Electoral (hoy llamada Órgano Electoral Plurinacional), han sido fundamentales en la sostenibilidad de la democracia.

En épocas de crisis, la Iglesia Católica, ha sido una institución importante porque participó como mediadora entre los distintos sectores políticos, lo cual ha generado una cultura del diálogo y del respeto.

Sin embargo, como no todo es perfecto, también el sistema democrático se desgastó por causa del cuoteo político. Antes de Evo Morales, ningún partido político había ganado las elecciones con mayoría absoluta, y para lograr tener gobernabilidad, se veían obligados a realizar pactos entre partidos. Es emblemático el acuerdo que hicieron Jaime Paz Zamora (uno de los perseguidos por los gobiernos dictatoriales) y Hugo Banzer Suárez (un ex dictador), el año 1989. En una oportunidad, Jaime Paz había dicho que a él y a Banzer los dividen ríos de sangre; pero después de su acuerdo, los opositores dijeron con sorna, que se habían cruzado esos ríos.

El cuoteo político llegó a exageraciones primero con las denominadas coaliciones y luego con las mega coaliciones. El pueblo, votaba por unos y resultaba que eran otros los que gobernaban. La representatividad democrática llegó a un fuerte desgaste. De aquí que comenzaron las inquietudes acerca de la mayor participación popular en las decisiones políticas.

El 17 de octubre de 2003 fue un momento de inflexión en la política boliviana. Distintos movimientos sociales agrupados en torno a la Coordinadora del Gas, provocaron la renuncia del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Ante su huida y renuncia se realizó la transición democrática por la que asumió la presidencia quien estaba como segundo al mando, Carlos D. Mesa.

El denominado Octubre Negro boliviano, le dejó una agenda política a Mesa: Nacionalización e industrialización de los hidrocarburos; referéndum para decidir si se exportaría el gas a Estados Unidos por Chile; y Asamblea Constituyente para reformar la Constitución Política del Estado. Mesa logró realizar el referéndum pero tuvo que renunciar presionado por diversos sectores populares y políticos. Lo sucedió el presidente de la corte suprema de justicia Eduardo Rodríguez Veltzé, quien convocó a elecciones para diciembre de 2005.

De aquí en adelante, la historia es un poco más conocida. En esas elecciones Evo Morales ganó con mayoría absoluta: 53.7% de los votos. Se nacionalizaron los hidrocarburos, se realizó la asamblea constituyente y se aprobó la nueva Constitución Política del Estado, se derrumbaron las viejas estructuras políticas y los círculos de poder, y se fue construyendo una nueva institucionalidad con otros protagonistas y, lamentablemente, con otros defectos.

Hace pocas semanas, el ex presidente Carlos Mesa, ahora vocero de la demanda marítima boliviana ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya, dio una entrevista al programa El informante, de la Televisión Nacional de Chile. Todos los bolivianos aplaudimos su participación serena, puntual y contundente a lo largo de los 30 minutos de diálogo. Sin embargo, ante la pregunta de si él consideraba que en Bolivia había democracia plena, se limitó a responder que hay democracia y que lo de “plena” podía ser discutible.

Por ahora suficiente, lo discutible de la democracia de mi país, lo compartiré en otro artículo.

 

http://www.ciudadnueva.org.ar/areas-tematicas/internacionales/bolivia-33-anos-de-democracia

condividi questo articolo

Submit to DeliciousSubmit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to StumbleuponSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
 

To follow us, just find

  Europe time to dialogue

on Facebook

Pubblicazioni

Disarmo

 co governance

17-20 GENNAIO 2019

Castel Gandolfo

Roma - Italia

Este sitio utiliza cookies técnicas, también de terceros, para permitir la exploración segura y eficiente de las páginas. Cerrando este banner, o continuando con la navegación, acepta nuestra modalidad para el uso de las cookies. En la página de la información extendida se encuentran especificadas las formas para negar la instalación de cualquier cookie.